Salmos en 30 días · Día 10 de 30
Salmos 46–50
Salmos 46
1Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
2Por tanto no temeremos aunque la tierra sea removida; aunque se traspasen los montes al corazón de la mar.
3Bramarán, turbaránse sus aguas; temblarán los montes á causa de su braveza. (Selah.)
4Del río sus conductos alegrarán la ciudad de Dios, el santuario de las tiendas del Altísimo.
5Dios está en medio de ella; no será conmovida: Dios la ayudará al clarear la mañana.
6Bramaron las gentes, titubearon los reinos; dió él su voz, derritióse la tierra.
7Jehová de los ejércitos es con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.)
8Venid, ved las obras de Jehová, que ha puesto asolamientos en la tierra.
9Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra: que quiebra el arco, corta la lanza, y quema los carros en el fuego.
10Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra.
11Jehová de los ejércitos es con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.)
Salmos 47
1Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo. PUEBLOS todos, batid las manos; aclamad á Dios con voz de júbilo.
2Porque Jehová el Altísimo es terrible; Rey grande sobre toda la tierra.
3El sujetará á los pueblos debajo de nosotros, y á las gentes debajo de nuestros pies.
4El nos elegirá nuestras heredades; la hermosura de Jacob, al cual amó. (Selah.)
5Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta.
6Cantad á Dios, cantad: cantad á nuestro Rey, cantad.
7Porque Dios es el Rey de toda la tierra: cantad con inteligencia.
8Reinó Dios sobre las gentes: asentóse Dios sobre su santo trono.
9Los príncipes de los pueblos se juntaron al pueblo del Dios de Abraham: porque de Dios son los escudos de la tierra; él es muy ensalzado.
Salmos 48
1Canción: Salmo de los hijos de Coré. GRANDE es Jehová y digno de ser en gran manera alabado, en la ciudad de nuestro Dios, en el monte de su santuario.
2Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra es el monte de Sión, á los lados del aquilón, la ciudad del gran Rey.
3Dios en sus palacios es conocido por refugio.
4Porque he aquí los reyes de la tierra se reunieron; pasaron todos.
5Y viéndola ellos así, maravilláronse, se turbaron, diéronse priesa á huir.
6Tomólos allí temblor; dolor, como á mujer que pare.
7Con viento solano quiebras tú las naves de Tharsis.
8Como lo oímos, así hemos visto en la ciudad de Jehová de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios: afirmarála Dios para siempre. (Selah.)
9Esperamos tu misericordia, oh Dios, en medio de tu templo.
10Conforme á tu nombre, oh Dios, así es tu loor hasta los fines de la tierra: de justicia está llena tu diestra.
11Alegraráse el monte de Sión; se gozarán las hijas de Judá por tus juicios.
12Andad alrededor de Sión, y rodeadla: contad sus torres.
13Poned vuestro corazón á su antemuro, mirad sus palacios; para que lo contéis á la generación venidera.
14Porque este Dios es Dios nuestro eternalmente y para siempre: él nos capitaneará hasta la muerte.
Salmos 49
1Al Músico principal: Salmo para los hijos de Coré. OID esto, pueblos todos; escuchad, habitadores todos del mundo:
2Así los plebeyos como los nobles, el rico y el pobre juntamente.
3Mi boca hablará sabiduría; y el pensamiento de mi corazón inteligencia.
4Acomodaré á ejemplos mi oído: declararé con el arpa mi enigma.
5¿Por qué he de temer en los días de adversidad, cuando la iniquidad de mis insidiadores me cercare?
6Los que confían en sus haciendas, y en la muchedumbre de sus riquezas se jactan,
7Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar á Dios su rescate.
8(Porque la redención de su vida es de gran precio, y no se hará jamás;)
9Que viva adelante para siempre, y nunca vea la sepultura.
10Pues se ve que mueren los sabios, así como el insensato y el necio perecen, y dejan á otros sus riquezas.
11En su interior tienen que sus casas serán eternas, y sus habitaciones para generación y generación: llamaron sus tierras de sus nombres.
12Mas el hombre no permanecerá en honra: es semejante á las bestias que perecen.
13Este su camino es su locura: con todo, corren sus descendientes por el dicho de ellos. (Selah.)
14Como rebaños serán puestos en la sepultura; la muerte se cebará en ellos; y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana: y se consumirá su bien parecer en el sepulcro de su morada.
Salmos 50
1Salmo de Asaph. EL Dios de dioses, Jehová, ha hablado, y convocado la tierra desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.
2De Sión, perfección de hermosura, ha Dios resplandecido.
3Vendrá nuestro Dios, y no callará: fuego consumirá delante de él, y en derredor suyo habrá tempestad grande.
4Convocará á los cielos de arriba, y á la tierra, para juzgar á su pueblo.
5Juntadme mis santos; los que hicieron conmigo pacto con sacrificio.
6Y denunciarán los cielos su justicia; porque Dios es el juez. (Selah.)
7Oye, pueblo mío, y hablaré: escucha, Israel, y testificaré contra ti: yo soy Dios, el Dios tuyo.
8No te reprenderé sobre tus sacrificios, ni por tus holocaustos, que delante de mí están siempre.
9No tomaré de tu casa becerros, ni machos cabríos de tus apriscos.
10Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados.
11Conozco todas las aves de los montes, y en mi poder están las fieras del campo.
12Si yo tuviese hambre, no te lo diría á ti: porque mío es el mundo y su plenitud.
13¿Tengo de comer yo carne de toros, ó de beber sangre de machos cabríos?
14Sacrifica á Dios alabanza, y paga tus votos al Altísimo.
Empieza este plan para seguir tu progreso.
Reina-Valera 1909 — Dominio público.