Salmos en 30 días · Día 11 de 30
Salmos 51–55
Salmos 51
1Al Músico principal: Salmo de David, cuando después que entró á Bathsebah, vino á él Nathán el profeta. TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
2Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.
3Porque yo reconozco mis rebeliones; y mi pecado está siempre delante de mí.
4A ti, á ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos: porque seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio.
5He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre.
6He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
7Purifícame con hisopo, y seré limpio: lávame, y seré emblanquecido más que la nieve.
8Hazme oir gozo y alegría; y se recrearán los huesos que has abatido.
9Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades.
10Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.
11No me eches de delante de ti; y no quites de mí tu santo espíritu.
12Vuélveme el gozo de tu salud; y el espíritu libre me sustente.
13Enseñaré á los prevaricadores tus caminos; y los pecadores se convertirán á ti.
14Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: cantará mi lengua tu justicia.
15Señor, abre mis labios; y publicará mi boca tu alabanza.
16Porque no quieres tú sacrificio, que yo daría; no quieres holocausto.
17Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
18Haz bien con tu benevolencia á Sión: edifica los muros de Jerusalem.
19Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto ú ofrenda del todo quemada: entonces ofrecerán sobre tu altar becerros.
Salmos 52
1Al Músico principal: Masquil de David, cuando vino Doeg Idumeo y dió cuenta á Saúl, diciéndole: David ha venido á casa de Ahimelech. ¿POR qué te glorías de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua.
2Agravios maquina tu lengua: como navaja amolada hace engaño.
3Amaste el mal más que el bien; la mentira más que hablar justicia. (Selah.)
4Has amado toda suerte de palabras perniciosas, engañosa lengua.
5Por tanto Dios te derribará para siempre: te asolará y te arrancará de tu morada, y te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah.)
6Y verán los justos, y temerán; y reiránse de él, diciendo:
7He aquí el hombre que no puso á Dios por su fortaleza, sino que confió en la multitud de sus riquezas, y se mantuvo en su maldad.
8Mas yo estoy como oliva verde en la casa de Dios: en la misericordia de Dios confío perpetua y eternalmente.
9Te alabaré para siempre por lo que has hecho: y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.
Salmos 53
1Al Músico principal: sobre Mahalath: Masquil de David. DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse é hicieron abominable maldad: no hay quien haga bien.
2Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, por ver si hay algún entendido que busque á Dios.
3Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni aun uno.
4¿No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad? que comen á mi pueblo como si comiesen pan: á Dios no han invocado.
5Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo: porque Dios ha esparcido los huesos del que asentó campo contra ti: los avergonzaste, porque Dios los desechó.
6¡Oh quién diese de Sión saludes á Israel! En volviendo Dios la cautividad de su pueblo, gozarse ha Jacob, y alegraráse Israel.
Salmos 54
1Al Músico principal: en Neginoth: Masquil de David, cuando vinieron los Zipheos y dijeron á Saúl: ¿No está David escondido en nuestra tierra? OH Dios, sálvame por tu nombre, y con tu poder defiéndeme.
2Oh Dios, oye mi oración; escucha las razones de mi boca.
3Porque extraños se han levantado contra mí, y fuertes buscan mi alma: no han puesto á Dios delante de sí. (Selah.)
4He aquí, Dios es el que me ayuda; el Señor es con los que sostienen mi vida.
5El volverá el mal á mis enemigos: córtalos por tu verdad.
6Voluntariamente sacrificaré á ti; alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno.
7Porque me ha librado de toda angustia, y en mis enemigos vieron mis ojos mi deseo.
Salmos 55
1Al Músico principal: en Neginoth: Masquil de David. ESCUCHA, oh Dios, mi oración, y no te escondas de mi súplica.
2Estáme atento, y respóndeme: clamo en mi oración, y levanto el grito,
3A causa de la voz del enemigo, por la opresión del impío; porque echaron sobre mí iniquidad, y con furor me han amenazado.
4Mi corazón está doloroso dentro de mí, y terrores de muerte sobre mí han caído.
5Temor y temblor vinieron sobre mí, y terror me ha cubierto.
6Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! volaría yo, y descansaría.
7Ciertamente huiría lejos: moraría en el desierto. (Selah.)
8Apresuraríame á escapar del viento tempestuoso, de la tempestad.
9Deshace, oh Señor, divide la lengua de ellos; porque he visto violencia y rencilla en la ciudad.
10Día y noche la rodean sobre sus muros; é iniquidad y trabajo hay en medio de ella.
11Agravios hay en medio de ella, y el fraude y engaño no se apartan de sus plazas.
12Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él:
13Mas tú, hombre, al parecer íntimo mío, mi guía, y mi familiar:
14Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, á la casa de Dios andábamos en compañía.
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Reina-Valera 1909 — Dominio público.