Salmos en 30 días · Día 17 de 30
Salmos 81–85
Salmos 81
1Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo de Asaph. CANTAD á Dios, fortaleza nuestra: al Dios de Jacob celebrad con júbilo.
2Tomad la canción, y tañed el adufe, el arpa deliciosa con el salterio.
3Tocad la trompeta en la nueva luna, en el día señalado, en el día de nuestra solemnidad.
4Porque estatuto es de Israel, ordenanza del Dios de Jacob.
5Por testimonio en José lo ha constituído, cuando salió por la tierra de Egipto; donde oí lenguaje que no entendía.
6Aparté su hombro de debajo de la carga; sus manos se quitaron de vasijas de barro.
7En la calamidad clamaste, y yo te libré: te respondí en el secreto del trueno; te probé sobre las aguas de Meriba. (Selah.)
8Oye, pueblo mío, y te protestaré. Israel, si me oyeres,
9No habrá en ti dios ajeno, ni te encorvarás á dios extraño.
10Yo soy Jehová tu Dios, que te hice subir de la tierra de Egipto: ensancha tu boca, y henchirla he.
11Mas mi pueblo no oyó mi voz, é Israel no me quiso á mí.
12Dejélos por tanto á la dureza de su corazón: caminaron en sus consejos.
13¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, si en mis caminos hubiera Israel andado!
14En una nada habría yo derribado sus enemigos, y vuelto mi mano sobre sus adversarios.
15Los aborrecedores de Jehová se le hubieran sometido; y el tiempo de ellos fuera para siempre.
16Y Dios lo hubiera mantenido de grosura de trigo: y de miel de la piedra te hubiera saciado.
Salmos 82
1Salmo de Asaph. DIOS está en la reunión de los dioses; en medio de los dioses juzga.
2¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, y aceptaréis las personas de los impíos? (Selah.)
3Defended al pobre y al huérfano: haced justicia al afligido y al menesteroso.
4Librad al afligido y al necesitado: libradlo de mano de los impíos.
5No saben, no entienden, andan en tinieblas: vacilan todos los cimientos de la tierra.
6Yo dije: Vosotros sois dioses, é hijos todos vosotros del Altísimo.
7Empero como hombres moriréis, y caeréis como cualquiera de los tiranos.
8Levántate, oh Dios, juzga la tierra: porque tú heredarás en todas las gentes.
Salmos 83
1Canción: Salmo de Asaph. OH Dios, no tengas silencio: no calles, oh Dios, ni te estés quieto.
2Porque he aquí que braman tus enemigos; y tus aborrecedores han alzado cabeza.
3Sobre tu pueblo han consultado astuta y secretamente, y han entrado en consejo contra tus escondidos.
4Han dicho: Venid, y cortémoslos de ser pueblo, y no haya más memoria del nombre de Israel.
5Por esto han conspirado de corazón á una, contra ti han hecho liga;
6Los pabellones de los Idumeos y de los Ismaelitas, Moab y los Agarenos;
7Gebal, y Ammón, y Amalec; los Filisteos con los habitadores de Tiro.
8También el Assur se ha juntado con ellos: son por brazo á los hijos de Lot. (Selah.)
9Hazles como á Madián; como á Sísara, como á Jabín en el arroyo de Cisón;
10Que perecieron en Endor, fueron hechos muladar de la tierra.
11Pon á ellos y á sus capitanes como á Oreb y como á Zeeb; y como á Zeba y como á Zalmunna, á todos sus príncipes;
12Que han dicho: Heredemos para nosotros las moradas de Dios.
13Dios mío, ponlos como á torbellinos; como á hojarascas delante del viento.
14Como fuego que quema el monte, como llama que abrasa las breñas.
Salmos 84
1Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo para los hijos de Coré. ¡CUÁN amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
2Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehová: mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.
3Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos en tus altares, oh Jehová de los ejércitos, rey mío, y Dios mío.
4Bienaventurados los que habitan en tu casa: perpetuamente te alabarán. (Selah.)
5Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón están tus caminos.
6Atravesando el valle de Baca pónenle por fuente, cuando la lluvia llena los estanques.
7Irán de fortaleza en fortaleza, verán á Dios en Sión.
8Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración: escucha, oh Dios de Jacob. (Selah.)
9Mira, oh Dios, escudo nuestro, y pon los ojos en el rostro de tu ungido.
10Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.
11Porque sol y escudo es Jehová Dios: gracia y gloria dará Jehová: no quitará el bien á los que en integridad andan.
12Jehová de los ejércitos, dichoso el hombre que en ti confía.
Salmos 85
1Al Músico principal: Salmo para los hijos de Coré. FUISTE propicio á tu tierra, oh Jehová: volviste la cautividad de Jacob.
2Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; todos los pecados de ellos cubriste. (Selah.)
3Dejaste toda tu saña: te volviste de la ira de tu furor.
4Vuélvenos, oh Dios, salud nuestra, y haz cesar tu ira de sobre nosotros.
5¿Estarás enojado contra nosotros para siempre? ¿extenderás tu ira de generación en generación?
6¿No volverás tú á darnos vida, y tu pueblo se alegrará en ti?
7Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, y danos tu salud.
8Escucharé lo que hablará el Dios Jehová: porque hablará paz á su pueblo y á sus santos, para que no se conviertan á la locura.
9Ciertamente cercana está su salud á los que le temen; para que habite la gloria en nuestra tierra.
10La misericordia y la verdad se encontraron: la justicia y la paz se besaron.
11La verdad brotará de la tierra; y la justicia mirará desde los cielos.
12Jehová dará también el bien; y nuestra tierra dará su fruto.
13La justicia irá delante de él; y sus pasos pondrá en camino.
Empieza este plan para seguir tu progreso.
Reina-Valera 1909 — Dominio público.