Salmos en 30 días · Día 18 de 30
Salmos 86–90
Salmos 86
1Oración de David. INCLINA, oh Jehová, tu oído, y óyeme; porque estoy afligido y menesteroso.
2Guarda mi alma, porque soy pío: salva tú, oh Dios mío, á tu siervo que en ti, confía.
3Ten misericordia de mí, oh Jehová: porque á ti clamo todo el día.
4Alegra el alma de tu siervo: porque á ti, oh Señor, levanto mi alma.
5Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan.
6Escucha, oh Jehová, mi oración, y está atento á la voz de mis ruegos.
7En el día de mi angustia te llamaré: porque tú me respondes.
8Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses, ni obras que igualen tus obras.
9Todas las gentes que hiciste vendrán y se humillarán delante de ti, Señor; y glorificarán tu nombre.
10Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas: tú solo eres Dios.
11Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad: consolida mi corazón para que tema tu nombre.
12Te alabaré, oh Jehová Dios mío, con todo mi corazón; y glorificaré tu nombre para siempre.
13Porque tu misericordia es grande para conmigo; y has librado mi alma del hoyo profundo.
14Oh Dios, soberbios se levantaron contra mí, y conspiración de fuertes ha buscado mi alma, y no te pusieron delante de sí.
15Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia y verdad;
16Mírame, y ten misericordia de mí: da tu fortaleza á tu siervo, y guarda al hijo de tu sierva.
17Haz conmigo señal para bien, y véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados; porque tú, Jehová, me ayudaste, y me consolaste.
Salmos 87
1A los hijos de Coré: Salmo: Canción. SU cimiento es en montes de santidad.
2Ama Jehová las puertas de Sión más que todas las moradas de Jacob.
3Cosas ilustres son dichas de ti, ciudad de Dios. (Selah.)
4Yo me acordaré de Rahab y de Babilonia entre los que me conocen: he aquí Palestina, y Tiro, con Etiopía: éste nació allá.
5Y de Sión se dirá: Este y aquél han nacido en ella; y fortificarála el mismo Altísimo.
6Jehová contará cuando se escribieren los pueblos: Este nació allí. (Selah.)
7Y cantores y tañedores en ella dirán: Todas mis fuentes estarán en ti.
Salmos 88
1Canción: Salmo para los hijos de Coré: al Músico principal: para cantar sobre Mahalath: Masquil de Hemán Ezrahita. OH Jehová, Dios de mi salud, día y noche clamo delante de ti.
2Entre mi oración en tu presencia: inclina tu oído á mi clamor.
3Porque mi alma está harta de males, y mi vida cercana al sepulcro.
4Soy contado con los que descienden al hoyo, soy como hombre sin fuerza:
5Libre entre los muertos, como los matados que yacen en el sepulcro, que no te acuerdas más de ellos, y que son cortados de tu mano.
6Hasme puesto en el hoyo profundo, en tinieblas, en honduras.
7Sobre mí se ha acostado tu ira, y me has afligido con todas tus ondas. (Selah.)
8Has alejado de mí mis conocidos: hasme puesto por abominación á ellos: encerrado estoy, y no puedo salir.
9Mis ojos enfermaron á causa de mi aflicción: hete llamado, oh Jehová, cada día; he extendido á ti mis manos.
10¿Harás tú milagro á los muertos? ¿levantaránse los muertos para alabarte? (Selah.)
11¿Será contada en el sepulcro tu misericordia, ó tu verdad en la perdición?
12¿Será conocida en las tinieblas tu maravilla, ni tu justicia en la tierra del olvido?
13Mas yo á ti he clamado, oh Jehová; y de mañana mi oración te previno.
Salmos 89
1Masquil de Ethán Ezrahita. LAS misericordias de Jehová cantaré perpetuamente: en generación y generación haré notoria tu verdad con mi boca.
2Porque dije: Para siempre será edificada misericordia; en los mismos cielos apoyarás tu verdad.
3Hice alianza con mi escogido; juré á David mi siervo, diciendo:
4Para siempre confirmaré tu simiente, y edificaré tu trono por todas las generaciones. (Selah.)
5Y celebrarán los cielos tu maravilla, oh Jehová; tu verdad también en la congregación de los santos.
6Porque ¿quién en los cielos se igualará con Jehová? ¿quién será semejante á Jehová entre los hijos de los potentados?
7Dios terrible en la grande congregación de los santos, y formidable sobre todos cuantos están alrededor suyo.
8Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿quién como tú? Poderoso eres, Jehová, y tu verdad está en torno de ti.
9Tú tienes dominio sobre la bravura de la mar: cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.
10Tú quebrantaste á Rahab como á un muerto: con el brazo de tu fortaleza esparciste á tus enemigos.
11Tuyos los cielos, tuya también la tierra: el mundo y su plenitud, tú lo fundaste.
12Al aquilón y al austro tú los criaste: Tabor y Hermón cantarán en tu nombre.
13Tuyo el brazo con valentía; fuerte es tu mano, ensalzada tu diestra.
Salmos 90
1Oración de Moisés varón de Dios. SEÑOR, tú nos has sido refugio en generación y en generación.
2Antes que naciesen los montes, y formases la tierra y el mundo, y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.
3Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres.
4Porque mil años delante de tus ojos, son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche.
5Háceslos pasar como avenida de aguas; son como sueño; como la hierba que crece en la mañana:
6En la mañana florece y crece; á la tarde es cortada, y se seca.
7Porque con tu furor somos consumidos, y con tu ira somos conturbados.
8Pusiste nuestras maldades delante de ti, nuestros yerros á la luz de tu rostro.
9Porque todos nuestros días declinan á causa de tu ira; acabamos nuestros años como un pensamiento.
10Los días de nuestra edad son setenta años; que si en los más robustos son ochenta años, con todo su fortaleza es molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos.
11¿Quién conoce la fortaleza de tu ira, y tu indignación según que debes ser temido?
12Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
13Vuélvete, oh Jehová: ¿hasta cuándo? y aplácate para con tus siervos.
Empieza este plan para seguir tu progreso.
Reina-Valera 1909 — Dominio público.