Salmos en 30 días · Día 2 de 30
Salmos 6–10
Salmos 6
1Al Músico principal: en Neginoth sobre Seminith: Salmo de David. JEHOVÁ, no me reprendas en tu furor, ni me castigues con tu ira.
2Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado: sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos.
3Mi alma asimismo está muy conturbada: y tú, Jehová, ¿hasta cuándo?
4Vuelve, oh Jehová, libra mi alma; sálvame por tu misericordia.
5Porque en la muerte no hay memoria de ti: ¿quién te loará en el sepulcro?
6Heme consumido á fuerza de gemir: todas las noches inundo mi lecho, riego mi estrado con mis lágrimas.
7Mis ojos están carcomidos de descontento; hanse envejecido á causa de todos mis angustiadores.
8Apartaos de mí, todos los obradores de iniquidad; porque Jehová ha oído la voz de mi lloro.
9Jehová ha oído mi ruego; ha recibido Jehová mi oración.
10Se avergonzarán, y turbaránse mucho todos mis enemigos; volveránse y serán avergonzados subitáneamente.
Salmos 7
1Sigaión de David, que cantó á Jehová sobre las palabras de Cus, hijo de Benjamín. JEHOVÁ Dios mío, en ti he confiado: sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame;
2No sea que arrebate mi alma, cual león que despedaza, sin que haya quien libre.
3Jehová Dios mío, si yo he hecho esto, si hay en mis manos iniquidad;
4Si dí mal pago al pacífico conmigo, (hasta he libertado al que sin causa era mi enemigo;)
5Persiga el enemigo mi alma, y alcáncela; y pise en tierra mi vida, y mi honra ponga en el polvo. (Selah.)
6Levántate, oh Jehová, con tu furor; álzate á causa de las iras de mis angustiadores, y despierta en favor mío el juicio que mandaste.
7Y te rodeará concurso de pueblo; por cuyo amor vuélvete luego á levantar en alto.
8Jehová juzgará los pueblos: júzgame, oh Jehová, conforme á mi justicia y conforme á mi integridad.
9Consúmase ahora la malicia de los inicuos, y establece al justo; pues el Dios justo prueba los corazones y los riñones.
10Mi escudo está en Dios, que salva á los rectos de corazón.
11Dios es el que juzga al justo: y Dios está airado todos los días contra el impío.
12Si no se convirtiere, él afilará su espada: armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.
13Asimismo ha aparejado para él armas de muerte; ha labrado sus saetas para los que persiguen.
14He aquí ha tenido parto de iniquidad: concibió trabajo, y parió mentira.
15Pozo ha cavado, y ahondádolo; y en la fosa que hizo caerá.
16Su trabajo se tornará sobre su cabeza, y su agravio descenderá sobre su mollera.
17Alabaré yo á Jehová conforme á su justicia, y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo.
Salmos 8
1Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo de David. OH Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra, que has puesto tu gloria sobre los cielos!
2De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, á causa de tus enemigos, para hacer cesar al enemigo, y al que se venga.
3Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste:
4Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, que lo visites?
5Pues le has hecho poco menor que los ángeles, y coronástelo de gloria y de lustre.
6Hicístelo enseñorear de las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies:
7Ovejas, y bueyes, todo ello; y asimismo las bestias del campo;
8Las aves de los cielos, y los peces de la mar; todo cuanto pasa por los senderos de la mar.
9Oh Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
Salmos 9
1Al Músico principal: sobre Muth-labben: Salmo de David. TE alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas.
2Alegraréme y regocijaréme en ti: cantaré á tu nombre, oh Altísimo;
3Por haber sido mis enemigos vueltos atrás: caerán y perecerán delante de ti.
4Porque has hecho mi juicio y mi causa: sentástete en silla juzgando justicia.
5Reprendiste gentes, destruiste al malo, raíste el nombre de ellos para siempre jamás.
6Oh enemigo, acabados son para siempre los asolamientos; y las ciudades que derribaste, su memoria pereció con ellas.
7Mas Jehová permanecerá para siempre: dispuesto ha su trono para juicio.
8Y él juzgará el mundo con justicia; y juzgará los pueblos con rectitud.
9Y será Jehová refugio al pobre, refugio para el tiempo de angustia.
10Y en ti confiarán los que conocen tu nombre; por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste á los que te buscaron.
11Cantad á Jehová, que habita en Sión: noticiad en los pueblos sus obras.
12Porque demandando la sangre se acordó de ellos: no se olvidó del clamor de los pobres.
13Ten misericordia de mí, Jehová: mira mi aflicción que padezco de los que me aborrecen, tú que me levantas de las puertas de la muerte;
Porque cuente yo todas tus alabanzas en las puertas de la hija de Sión, y me goce en tu salud.
Salmos 10
1¿POR qué estás lejos, oh Jehová, y te escondes en el tiempo de la tribulación?
2Con arrogancia el malo persigue al pobre: serán cogidos en los artificios que han ideado.
3Por cuanto se alaba el malo del deseo de su alma, y bendice al codicioso, á quien Jehová aborrece.
4El malo, por la altivez de su rostro, no busca á Dios: no hay Dios en todos sus pensamientos.
5Sus caminos son viciosos en todo tiempo: tus juicios los tiene muy lejos de su vista: echa bocanadas en orden á todos sus enemigos.
6Dice en su corazón: No seré movido en ningún tiempo, ni jamás me alcanzará el infortunio.
7Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude: debajo de su lengua, vejación y maldad.
8Está en las guaridas de las aldeas: en los escondrijos mata al inocente: sus ojos están acechando al pobre.
9Acecha en oculto, como el león desde su cama: acecha para arrebatar al pobre: arrebata al pobre trayéndolo á su red.
10Encógese, agáchase, y caen en sus fuerzas muchos desdichados.
11Dice en su corazón: Dios está olvidado, ha encubierto su rostro; nunca lo verá.
12Levántate, oh Jehová Dios, alza tu mano, no te olvides de los pobres.
13¿Por qué irrita el malo á Dios? En su corazón ha dicho que no lo inquirirás.
Empieza este plan para seguir tu progreso.
Reina-Valera 1909 — Dominio público.