Salmos en 30 días · Día 25 de 30
Salmos 121–125
Salmos 121
1Cántico gradual. ALZARÉ mis ojos á los montes, de donde vendrá mi socorro.
2Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.
3No dará tu pie al resbaladero; ni se dormirá el que te guarda.
4He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda á Israel.
5Jehová es tu guardador: Jehová es tu sombra á tu mano derecha.
6El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche.
7Jehová te guardará de todo mal: él guardará tu alma.
8Jehová guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.
Salmos 122
1Cántico gradual: de David. YO me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.
2Nuestros pies estuvieron en tus puertas, oh Jerusalem;
3Jerusalem, que se ha edificado como una ciudad que está bien unida entre sí.
4Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, conforme al testimonio dado á Israel, para alabar el nombre de Jehová.
5Porque allá están las sillas del juicio, las sillas de la casa de David.
6Pedid la paz de Jerusalem: sean prosperados los que te aman.
7Haya paz en tu antemuro, y descanso en tus palacios.
8Por amor de mis hermanos y mis compañeros hablaré ahora paz de ti.
9A causa de la casa de Jehová nuestro Dios, buscaré bien para ti.
Salmos 123
1Cántico gradual. A TI que habitas en los cielos, alcé mis ojos.
2He aquí como los ojos de los siervos miran á la mano de sus señores, y como los ojos de la sierva á la mano de su señora; así nuestros ojos miran á Jehová nuestro Dios, hasta que haya misericordia de nosotros.
3Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros; porque estamos muy hartos de menosprecio.
4Muy harta está nuestra alma del escarnio de los holgados, y del menosprecio de los soberbios.
Salmos 124
1Cántico gradual: de David. A NO haber estado Jehová por nosotros, diga ahora Israel;
2A no haber estado Jehová por nosotros, cuando se levantaron contra nosotros los hombres,
3Vivos nos habrían entonces tragado, cuando se encendió su furor en nosotros.
4Entonces nos habrían inundado las aguas; sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente:
5Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas soberbias.
6Bendito Jehová, que no nos dió por presa á sus dientes.
7Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores: quebróse el lazo, y escapamos nosotros.
8Nuestro socorro es en el nombre de Jehová, que hizo el cielo y la tierra.
Salmos 125
1Cántico gradual. LOS que confían en Jehová son como el monte de Sión, que no deslizará: estará para siempre.
2Como Jerusalem tiene montes alrededor de ella, así Jehová alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre.
3Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la suerte de los justos; porque no extiendan los justos sus manos á la iniquidad.
4Haz bien, oh Jehová, á los buenos, y á los que son rectos en sus corazones.
5Mas á los que se apartan tras sus perversidades, Jehová los llevará con los que obran iniquidad: y paz sea sobre Israel.
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Reina-Valera 1909 — Dominio público.