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Salmos en 30 días · Día 6 de 30

Salmos 26–30

Salmos 26

1Salmo de David. JÚZGAME, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado: confiado he asimismo en Jehová, no vacilaré.

2Pruébame, oh Jehová, y sondéame: examina mis riñones y mi corazón.

3Porque tu misericordia está delante de mis ojos, y en tu verdad ando.

4No me he sentado con hombres de falsedad; ni entré con los que andan encubiertamente.

5Aborrecí la reunión de los malignos, y con los impíos nunca me senté.

6Lavaré en inocencia mis manos, y andaré alrededor de tu altar, oh Jehová:

7Para exclamar con voz de acción de gracias, y para contar todas tus maravillas.

8Jehová, la habitación de tu casa he amado, y el lugar del tabernáculo de tu gloria.

9No juntes con los pecadores mi alma, ni con los hombres de sangres mi vida:

10En cuyas manos está el mal, y su diestra está llena de sobornos.

11Yo empero andaré en mi integridad: redímeme, y ten misericordia de mí.

12Mi pie ha estado en rectitud: en las congregaciones bendeciré á Jehová.

Salmos 27

1Salmo de David. JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?

2Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.

3Aunque se asiente campo contra mí, no temerá mi corazón: aunque contra mí se levante guerra, yo en esto confío.

4Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

5Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; ocultaráme en lo reservado de su pabellón; pondráme en alto sobre una roca.

6Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: cantaré y salmearé á Jehová.

7Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; y ten misericordia de mí, respóndeme.

8Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová.

9No escondas tu rostro de mí, no apartes con ira á tu siervo: mi ayuda has sido; no me dejes y no me desampares, Dios de mi salud.

10Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.

11Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud, á causa de mis enemigos.

12No me entregues á la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.

13Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.

14Aguarda á Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera á Jehová.

Salmos 28

1Salmo de David. A TI clamaré, oh Jehová, fortaleza mía: no te desentiendas de mí; porque no sea yo, dejándome tú, semejante á los que descienden al sepulcro.

2Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad.

3No me arrebates á una con los malos, y con los que hacen iniquidad: los cuales hablan paz con sus prójimos, y la maldad está en su corazón.

4Dales conforme á su obra, y conforme á la malicia de sus hechos: dales conforme á la obra de sus manos, dales su paga.

5Porque no atendieron á las obras de Jehová, ni al hecho de sus manos, derribarálos, y no los edificará.

6Bendito Jehová, que oyó la voz de mis ruegos.

7Jehová es mi fortaleza y mi escudo: en él esperó mi corazón, y fuí ayudado; por lo que se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré.

8Jehová es su fuerza, y la fortaleza de las saludes de su ungido.

9Salva á tu pueblo, y bendice á tu heredad; y pastoréalos y ensálzalos para siempre.

Salmos 29

1Salmo de David. DAD á Jehová, oh hijos de fuertes, dad á Jehová la gloria y la fortaleza.

2Dad á Jehová la gloria debida á su nombre: humillaos á Jehová en el glorioso santuario.

3Voz de Jehová sobre las aguas: hizo tronar el Dios de gloria: Jehová sobre las muchas aguas.

4Voz de Jehová con potencia; voz de Jehová con gloria.

5Voz de Jehová que quebranta los cedros; y quebrantó Jehová los cedros del Líbano.

6E hízolos saltar como becerros; al Líbano y al Sirión como hijos de unicornios.

7Voz de Jehová que derrama llamas de fuego.

8Voz de Jehová que hará temblar el desierto; hará temblar Jehová el desierto de Cades.

9Voz de Jehová que hará estar de parto á las ciervas, y desnudará las breñas: y en su templo todos los suyos le dicen gloria.

10Jehová preside en el diluvio, y asentóse Jehová por rey para siempre.

11Jehová dará fortaleza á su pueblo: Jehová bendecirá á su pueblo en paz.

Salmos 30

1Salmo cantado en la dedicación de la Casa: Salmo de David. GLORIFICARTE he, oh Jehová; porque me has ensalzado, y no hiciste á mis enemigos alegrarse de mí.

2Jehová Dios mío, á ti clamé, y me sanaste.

3Oh Jehová, hiciste subir mi alma del sepulcro, dísteme vida, para que no descendiese á la sepultura.

4Cantad á Jehová, vosotros sus santos, y celebrad la memoria de su santidad.

5Porque un momento será su furor; mas en su voluntad está la vida: por la tarde durará el lloro, y á la mañana vendrá la alegría.

6Y dije yo en mi prosperidad: no seré jamás conmovido;

7Porque tú, Jehová, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fuí conturbado.

8A ti, oh Jehová, clamaré; y al Señor suplicaré.

9¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿anunciará tu verdad?

10Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí: Jehová, sé tú mi ayudador.

11Has tornado mi endecha en baile; desataste mi saco, y ceñísteme de alegría.

12Por tanto á ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.

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Reina-Valera 1909 — Dominio público.